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Del Organón a la Dialéctica. La Contradicción como Lógica del Pensamiento Humano

INTRODUCCIÓN

Este ensayo está inspirado en mi lectura del trabajo publicado por mi estimado amigo polímata Guillermo Enrique Cuadra Latino sobre la existencia de la Lógica. Me llamó la atención su disertación sobre el famoso principio de no contradicción. Este principio de la lógica convencional afirma que una cosa no puede ser ella misma y su contrario. Es imposible que una cosa sea y no sea al mismo tiempo y en las mismas circunstancias. V. gr: es casa o no es casa, pero no puede ser y no ser casa a la vez. Cuando me refiero a lógica convencional en realidad estoy englobando dos grandes sistemas lógicos diferentes entre sí: lógica deductiva y lógica inductiva.

En contraste, la lógica dialéctica enuncia la ley de la contradicción, la cual afirma que toda cosa es y no es, en otras palabras, es ella misma y su contrario. V. gr: Supongamos que Linda es un bebé. Dialécticamente es y no es bebé. Se asume un principio de afirmación de su condición de bebé y otro de negación pues no lo será por siempre. Es bebé para llegar a ser niña. Nótese que esta lógica enfoca a Linda en su desarrollo y, a pesar de su cambio de bebé a niña, decimos que es la misma.      

¡Los filósofos nos deben estar tomando el pelo! ¡Nos enseñan dos sistemas lógicos que formulan como principio o ley exactamente lo opuesto! ¡Cómo es posible! Un irreverente dirá que eso es ilógico. Lo que nos hace preguntarnos: ¿Es inconsistente uno de los dos sistemas? ¿Serán inconsistentes los dos? O, en cambio, ¿existe la posibilidad de que los dos sean consistentes? Mi intuición, observación y experiencia, me hacen partir de la siguiente hipótesis: la lógica convencional tiene más difusión, aceptación y aplicación en las diversas disciplinas científicas, principalmente, en Ciencias Naturales; en cambio, la lógica dialéctica, con menos difusión y aceptación, ha tenido aplicación, fundamentalmente, en Filosofía y Ciencias Sociales.

¿A qué se debe esto si la lógica dialéctica también ha sido planteada con juicios universales para examinar tanto el pensamiento y la sociedad como la Naturaleza? He resuelto poner en marcha mis ideas epistemológicas en este ensayo para dilucidar esta aparente “oposición de lógicas” y defender la vigencia y utilidad de la dialéctica como lógica y método de análisis aplicable tanto en Filosofía y Ciencias Sociales como en Ciencias Naturales.

La lógica convencional y la lógica dialéctica son los sistemas lógicos que, además de ser clásicos, tienen más recorrido en la historia de la Filosofía. Al introducir primero la lógica convencional y luego la dialéctica, veremos cómo la vigencia de una no anula la vigencia de la otra. Debo subrayar que mi desafío al defender la vigencia y utilidad de la dialéctica consiste en “profanar” el sagrado principio de no contradicción generalmente aceptado como “inviolable” en la comunidad científica. No hay lucha más adversa y desigual que aquella librada contra lo convencional. De hecho, algunos pensarán, desde lo convencional, que la expresión «lógica dialéctica» es simple y llanamente un oximorón.  



No fue mi interés indagar el amplio espectro metodológico de las disciplinas especiales en las cuales encontramos variados métodos y técnicas de investigación. Guardando coherencia con el título y la idea central del ensayo, omití abordar la lógica simbólica o proposicional estructurada por Gottlob Frege, George Boole, Alfred N. Whitehead y Bertrand Russell. Del mismo modo, dejo por fuera el positivismo lógico, el atomismo lógico, el neopositivismo o empirismo lógico, el perspectivismo postmodernista o la lógica computacional, sistemas que ameritan ser abordados por aparte.

LA LÓGICA COMO CIENCIA DEL PENSAMIENTO VÁLIDO

La palabra «lógica» viene del griego logos que significa tratado, discurso, estudio o dicción. La Lógica como campo del conocimiento estudia las leyes, reglas o principios que le confieren precisión y exactitud a nuestro pensamiento y lenguaje, a fin de obtener conclusiones válidas. Dicho de otro modo, es la parte del conocimiento que valida como sistema coherente el resto del conocimiento en su conjunto. La Lógica se ocupa de que “pensemos correctamente” para que nuestros argumentos, razonamientos y conclusiones estén exentos en la medida de lo posible del error (el paralogismo, el sofisma, la falacia, etc.). Ser lógico significa darle orden y estructura a las ideas en nuestra cabeza para aproximarnos a la verdad. Veamos los siguientes enunciados:

  • Todos los quesos son blancos. La luna es blanca. En consecuencia, la luna es de queso.
  • El orden de los sumandos altera el resultado de la suma.
  • El cambio climático es producto de un continuo acercamiento del sol hacia la Tierra.

¿Qué valor de verdad tienen nuestros enunciados? El primero es un razonamiento deductivo llamado silogismo cuya estructura consta de 2 premisas (una mayor y una menor) y su conclusión. Los otros dos enunciados son proposiciones que, omitiendo la estructura de su razonamiento, encierran una afirmación. Gracias a la Lógica, podemos aseverar que los tres enunciados son falsos por ser ilógicos.

Hubo al menos un error en el razonamiento silogístico cuando el individuo concluyó que la luna es de queso. En consecuencia, la conclusión es una falacia. Nuestros cosmonautas han ido a la luna y no han regresado con un pedazo de ella para acompañar su almuerzo. La luna es un satélite en el espacio sideral y no está constituida de lácteos. En el segundo caso, sabemos y podemos demostrar con la lógica formal o matemática que el enunciado es falso pues el orden de los sumandos no altera el resultado de la suma. La propiedad conmutativa de la suma del conjunto de los números reales denota que si a + b + c = d entonces c + a + b = d. Comprobemos con un ejercicio numérico: 2 + 3 + 4 = 9 entonces  4 + 2 + 3 = 9.

¿Por qué el tercer enunciado es falso? Todas las investigaciones científicas descartan explícita o implícitamente dicha hipótesis ¿Por qué? Por las siguientes razones: 1. No existe en lo absoluto observación astronómica alguna que sostenga un acercamiento del sol hacia la Tierra o viceversa; 2. Las investigaciones que afirman el llamado cambio climático coinciden en identificar como causas: i) La acumulación de gases de efecto invernadero; y ii) El deterioro progresivo de la capa de ozono, producto de los altos niveles de contaminación mundial; y 3. Existen sectores escépticos al llamado cambio climático por acción del ser humano inclusive. Aquí hemos aplicado el principio de razón suficiente que veremos ut infra.

En un sentido colectivo y cotidiano, vemos que lo lógico va de la mano con los avances científico-tecnológicos así como de los cambios económicos y socioculturales. Cuando la humanidad medieval creía que la Tierra era plana era “lógico” pensar que si se llegaba a uno de sus extremos se caería en el vacío; por el contrario, era “ilógico” imaginársela como una esfera. Para el ser humano precontemporáneo hubiera sido “ilógico” volar por los cielos o que hubiese casamiento entre blancos y negros. En tiempos de Henry Ford hubiera parecido una “locura” hablar de autos de conducción autónoma. ¿Por qué locura? Por ser ilógico dadas las posibilidades de la industria automotriz de la época. Esto apunta a que lo lógico guarda correspondencia con lo que es considerado verdadero, real y posible en un momento y lugar determinado.

Del mismo modo, lo lógico tiene un nexo indesligable con el conocimiento empírico y el sentido común. No se necesita ostentar un doctorado en ciencias para saber que sería ilógico esperar inmediatamente el amanecer al ocultarse el sol o que una plantita permanezca con vida sin regarle agua.  La precisión y exactitud  que supone lo lógico está presente hasta en las cosas más cotidianas del lenguaje, como cuando pedimos “una botella de agua”; esto es ilógico pues todavía no se ha inventado una botella cuyo material esté hecho de la molécula H2O. Probablemente la botella sea de plástico y lo apropiado sería decir una “botella con agua”.

LÓGICA DEDUCTIVA Y MÉTODO DEDUCTIVO

Aristóteles es considerado el fundador de la Lógica con su obra Organón (traducido al español como Instrumento). Formulando sus principios lógicos –los cuales veremos más adelante– el filósofo macedonio vio en el libre ejercicio de la deducción, sobre la base de escenarios hipotéticos inclusive, un eficaz método de análisis lógico para buscar y obtener verdades. Por esta razón se le reconoce al propio tiempo como el padre de la lógica deductiva –o aristotélica por su nombre– de la cual se derivaría el método deductivo o hipotético-deductivo. Cuando decimos «método» hacemos referencia a la aplicación de los principios o leyes al pensamiento y la investigación. Euclides, fundador de la geometría plana con su obra Elementos, fue un verdadero maestro del método.

Esto no significa que Aristóteles haya sido el primer lógico del género humano; sino que fue el primero –que conozcamos– en escribir sobre el tema con particularidad, sistematicidad y profundidad. El método hipotético-deductivo consiste en deducir lo particular de lo general con razonamientos de tipo silogísticos. Ejemplo: Todos los hombres ven deportes. Ricardo es hombre. Ergo, Ricardo ve deportes. La aplicación de este método se hace respetando los siguientes principios de la lógica deductiva o aristotélica:

  • Principio de identidad: Toda cosa es idéntica a sí misma. A = A. Ejemplo: el automóvil Honda es automóvil Honda, es decir, es idéntico a sí mismo. ´
  • Principio de no contradicción: Toda cosa al ser idéntica a sí misma no admite ser lo contrario. Toda cosa es ella misma o su contrario. Ninguna cosa puede ser y no ser a la vez. Si A = A entonces A ≠ ~A (negación de A). Si ~A = B, entonces A ≠ B. Ejemplo: el cielo es el cielo y no admite ser un no cielo. Si el no cielo es la tierra, entonces el cielo no es la tierra.
  • Principio de tercero excluido: Ante dos posibilidades contradictorias entre sí, o es la una o es la otra, excluyéndose una tercera posibilidad. A es o A no es, representado como +A v –A, cualquier otro término es Φ (Φ: inexistente). Ejemplo: es casa  o no es casa; se excluye una tercera posibilidad.

LÓGICA INDUCTIVA Y MÉTODO INDUCTIVO

Como reacción a la escolástica medieval, en cuya época el método hipotético-deductivo fue enseñado mecánicamente al servicio de la teología cristiana, en la Modernidad Francis Bacon con su obra Novum Organum Scientiarum (traducido al español como Nuevo Instrumento de la Ciencia y conocido como el Nuevo Organón) le dio vida a una nueva lógica del cual se derivaría el método inductivo. La lógica inductiva retoma los principios de la lógica aristotélica pero en lugar de considerar la deducción y la hipótesis como garantías de la verdad; Bacon, autor de la máxima feliz el hombre que conoce la causa de las cosas, le dio preeminencia al método experimental para poder contrastar con los hechos la teoría previamente formulada en base a observaciones. La verdad vendría a ser inferida como ley cuando la teoría fuera confirmada por los hechos. Galileo Galilei, autor de las leyes de la caída de los cuerpos, aplicó magistralmente el método inductivo siendo pionero del moderno método científico.   

El método inductivo emergería producto del empirismo que caracterizaría las tendencias filosóficas inglesas debido a los abusos y errores en los que se suele incurrir con los silogismos  (vide supra el silogismo de la luna) y deducir como verdades incuestionables conclusiones sustentadas eventualmente en hipótesis racionales pero incomprobables. El método inductivo consiste en inducir lo general a partir de lo particular  mediante inferencias lógicas. Ejemplo: Observamos que Ricardo ve deportes, Camilo ve deportes y Erwin ve deportes. Observamos que los tres son hombres. En consecuencia, formulamos la teoría de que todos los hombres ven deportes. Luego experimentamos con Lennart, Paul y Amadeus, quienes siendo hombres también ven deportes. El experimento comprobó la teoría y, acto seguido, podemos inferir la ley de que todos los hombres ven deportes.

El método inductivo vino a hacer énfasis en las percepciones por medio de la actividad sensorial del ser humano y la experimentación para inferir la ley general que explica el fenómeno. Fue muy importante en la aplicación de este método la aparición de instrumentos de medición y otros auxiliares al servicio de la observación científica. Ejemplos: la brújula, el telescopio, el microscopio, la máquina de calcular, etc. La Estadística Inferencial es una aplicación interesante de la lógica inductiva. Ella infiere conclusiones generales de la población basada en muestras particulares de sus elementos. La observación y la experimentación son columnas estructurales del moderno método científico. 

LA DUDA METODICA Y EL PRINCIPIO DE RAZÓN SUFICIENTE

Con René Descartes y Gottfried W. Leibniz  la lógica convencional se vería enriquecida gracias a sus contribuciones expuestas en el Discurso del Método y el Nuevo Tratado sobre el Entendimiento Humano, respectivamente. Para efectos de este ensayo, destaco solamente los siguientes 2 aspectos:  

  • Duda metódica. Descartes propuso que todo conocimiento preestablecido fuera puesto en duda a través del ejercicio metódico de la razón. A Cartesius –como es llamado también– se le atribuye la máxima memorable cogito ergo sum cuya traducción al español viene siendo pienso en consecuencia existo. Con este pensamiento asestó un duro golpe al principio de autoridad, la escolástica y la erudición medieval. Ejemplo: Si a Eduardo le enseñaron en el colegio que la creación bíblica contenida en el Génesis explica de modo inexpugnable el origen del universo y la vida terrenal (conocimiento preestablecido), Eduardo es capaz de dudar sobre la veracidad de ese conocimiento ejercitando metódicamente su propia razón y buscando nuevas respuestas en su experiencia y otras fuentes de conocimiento e información.
  • Principio de razón suficiente. Planteado por Leibniz, es considerado el cuarto principio de la lógica convencional. Todo conocimiento para ser tenido como verdadero tiene que estar justificado. Todo argumento a favor o en contra en torno a una cuestión debe tener razones necesarias y suficientes que lo soporten. Ejemplo: Para condenar a un acusado, el Juez debe tener razones suficientes para encontrarlo culpable; en otras palabras, deliberar como verdadera la acusación ¿Cuáles son esas razones suficientes?Los medios de prueba que le presenten y su conocimiento sobre las leyes jurídicas y la jurisprudencia de la materia.

Luego de haber hecho una reseña sobre los arquitectos y los cimientos de la lógica convencional, estamos listos para emprender el viaje a la dimensión dialéctica. 

LÓGICA DIALÉCTICA Y MÉTODO DIALÉCTICO

¿Qué es la dialéctica?

Es una concepción del mundo y un modo de razonamiento que estudia los objetos en su proceso de desarrollo, en sus cambios y movimientos, en sus transformaciones, impulsado por las contradicciones en su seno. No cabe duda que la definición que he ofrecido tiene más sentido para un filósofo que para un científico. Sin embargo, esto no es una objeción ya que los grandes sistemas lógicos han nacido del vientre materno de la Filosofía. De hecho, a diferencia de lo que alguno pudiera pensar, muchas teorías científicas se erigen sobre premisas filosóficas.

A la dialéctica se le llama lógica dinámica por estudiar los objetos en sus afirmaciones y negaciones, en su historia, en su devenir. Con ella se reconoce la validez de la lógica convencional como lógica estática («estática» viene del griego statos para designar lo que se mantiene invariable) mas no se circunscribe a ella. Aquí entramos al punto escabroso del ensayo. Como vimos, la lógica convencional se basa en el principio de no contradicción y la lógica dialéctica postula algo diametralmente opuesto, pues declara que las cosas entrañan contradicciones esenciales.

¿Qué significa eso de “afirmaciones” y “negaciones”, “contradicciones esenciales en los objetos” u otras expresiones propias de la dialéctica? Son las construcciones verbales que los dialécticos utilizamos como lenguaje lógico-filosófico para explicar que los objetos están expuestos a cambios y movimientos cíclicos en su desarrollo. “Alegóricamente” decimos que los objetos “no están de acuerdo consigo mismos” al cambiar y moverse, es decir, se “contradicen” ellos mismos: se dicen, se contra-dicen y así sucesivamente.  El pollo contradice al huevo y a su vez el gallo contradice al pollo. A esas fuerzas internas de cambio y movimiento le llamamos autodinámica.      

Dialéctica en la antigua filosofía griega

Dialéctica viene del griego dialektike o dialegomai que significa arte de la conversación, discusión o del razonamiento. La dialéctica remonta sus orígenes a la milenaria cultura de los pueblos orientales de la cual posiblemente recibió con potente influjo Heráclito de Éfeso, el padre de la dialéctica (en Occidente), quien predicaba máximas como “todo corre, fluye” o “nadie puede bañarse dos veces en el mismo rio”. Su concepción del mundo estaba en función del cambio y el movimiento.  Basó su monismo filosófico en el fuego como elemento transformador de la materia.

En el resto de filósofos de la antigua Grecia, la dialéctica no pasó a ser visión del mundo sino arte de la discusión y habilidad retórica. A este respecto, Sócrates fue creador del método mayéutico con el que buscaba parir verdades universales a partir de las contradicciones formales de sus interlocutores al ser sometidos a una serie de preguntas. Dialécticos, como artistas de la discusión y retóricos, fueron también Platón, Euclides (oriundo de Megara no el geómetra), Fedón, Aristipo, Diógenes, entre otros.  

Dialéctica en la filosofía moderna y contemporánea

Durante la escolástica medieval no se agregaría nada importante sobre el tema hasta que en la Modernidad Baruch Spinoza, autor de Reforma al Tratado sobre el Entendimiento Humano, lanzó un aforismo de lógica dialéctica al sentenciar que:

Omnis determinatio est negatio

Las palabras del panteísta Spinoza se traducen como toda determinación es una negación. Hago extrapolación del aforismo del filósofo holandés para fines estrictamente lógicos acá abordados. V.gr: Si Ivania determina –o, si se prefiere, afirma– que la mejor marca de celular inteligente en el mercado es Iphone, niega implícitamente que cualquier otra lo sea (por ejemplo Huawei). Como vemos, Ivania determina y niega al mismo tiempo. Asimismo, desde que Ivania determina que la mejor marca es Iphone estimula su propia negación pues alguien estará en desacuerdo con ella y le replicará que la mejor marca es Samsung. Ya en la Modernidad, el florecimiento del pensamiento filosófico germano –marcado por el idealismo y el racionalismo filosófico– vio a la dialéctica menos como retórica y más como modo de razonamiento. Hago especial mención de los trabajos de Immanuel Kant, Johann Fichte y Friedrich Schelling.

Para Hegel, al igual que Heráclito, en palabras estrictamente filosóficas, la dialéctica era ontológico a la realidad, algo intrínseco a ella, como el aire que respiramos. Su concepción del movimiento dialéctico la planteó como absoluto, universalizando la razón, superando e integrando lo subjetivo y lo objetivo. La dialéctica hegeliana retomó de la dialéctica heraclítica la visión holística e integral de las cosas: el conjunto, el sistema, el todo. La realidad es el todo y nos aproximamos a ella con el progreso de la razón humana universal. Hago acotación de las famosas palabras del conspicuo filósofo alemán:

¿Qué es la verdad? Es el todo. Porque todo lo real es racional y todo lo racional es real

El movimiento dialéctico del conocimiento humano es la sucesión ininterrumpida de afirmaciones y negaciones como parte de un proceso de desarrollo histórico en espiral. V. gr: Los hermanos Wright para alcanzar el conocimiento válido que les permitió la proeza de diseñar y pilotear el primer avión dirigido, tripulado y controlado de la historia pasaron por un proceso de desarrollo en el que afirmaron y negaron sus propias diseños hasta innovar el avión con el método de torción de ala. Este proceso de invención y mejoramiento de la aeronave dirigida, tripulada y controlada es desarrollo en espiral. Si el proceso hubiese sido circular, los célebres ingenieros hubiesen llegado al mismo punto: un avión tripulado con un diseño que no lograra despegar y aterrizar con éxito.

Del espeso sistema hegeliano rescatamos el siguiente esquema lógico:

Tesis – Antítesis – Síntesis

Donde:

  • Tesis: Afirmación
  • Antítesis: Negación
  • Síntesis: Negación de la negación

Cada uno de los términos contrarios existe sí y sólo sí existe el otro. Si la lógica convencional plantea que ante dos términos contradictorios es imposible un tercero, es decir +A v –A, cualquier otro término es Φ, la dialéctica nos invita a pensar en un tercer término: + – A. Ahí donde la lógica convencional cierra la posibilidad con el tercero excluido la dialéctica abre la posibilidad con la síntesis. El esquema dialéctico explica lo adaptable y flexible del conocimiento humano ahí donde la lógica convencional lo ve rígido y esquemático. La síntesis es la superación o resolución de las contradicciones. Se asume la síntesis como progresiva o ascendente al resolver los momentum de conflicto. Sin embargo, ocasionalmente, el resultado o la síntesis quizás sea simplemente algo diferente o distinto. A su vez, la síntesis es una nueva afirmación sujeta a negación en un incesante proceso cíclico en el que las ideas humanas se acercan cada vez más a la verdad. El conflicto y armonía de las ideas se presentan como dos caras de una misma moneda. Este esquema lógico tiene el mérito de ser sencillo pero profundo, haciéndonos recordar que “lo pequeño es hermoso”.

Bastaron tres fases, momentum o términos, en el esquema lógico hegeliano para representar el proceso de construcción, destrucción y reconstrucción del pensamiento humano.

Materialismo dialéctico

Ludwig Feuerbach, Karl Marx y Friedrich Engels, se propusieron “podar” la parte metafísica e idealista del sistema lógico hegeliano para aterrizarlo exclusivamente a cuestiones sensibles, corpóreas y tangibles de la vida material de los seres humanos. Marx y Engels emprendieron llevar la dialéctica del idealismo filosófico al materialismo filosófico para obtener un formidable método de análisis aplicable a las ciencias sociales y naturales, el cual sería bautizado como materialismo dialéctico.

El materialismo dialéctico fue propuesto como ciencia de las leyes generales del movimiento y el cambio que operan en el pensamiento, la sociedad y la naturaleza, enfocado en las transformaciones de la materia por las contradicciones en sus relaciones internas. Epistemológica y metodológicamente, se le da prioridad a la materia como objeto de estudio antes que a la idea, pues ésta tan sólo es el reflejo de aquella.

El método materialista-dialéctico fue aplicado con rigor para el análisis económico-social por Marx en su obra cumbre El Capital. Por su parte, Engels abordó la cuestión del método en sus títulos El Anti-dühring y Dialéctica de la Naturaleza. El método materialista dialéctico fue concebido para descubrir la esencia de los fenómenos mutables a diferencia de la lógica convencional que suele aferrarse a la forma, lo eterno y lo inmutable. Engels criticó los modos de razonamiento que ven como estáticas e inalterables las cosas, llamándoles método metafísico.

Leyes de la lógica dialéctica

A continuación veremos las leyes lógicas elaboradas a partir de los escritos de Hegel:

  • Ley del cambio dialéctico: Nada es definitivo, inmutable, eterno ni absoluto. Nada permanece como es ni nada se queda donde está. Todo está sujeto a cambio y movimiento. Las cosas están sujetas a un proceso de desarrollo. V. gr: i) El perro nace, es cachorro, adulto y viejo, luego perece; ii) La materia no se crea ni se destruye, solo se transforma.  
  • Ley de la interrelación, complementariedad o acción recíproca: Todo está interrelacionado, complementado y es interdependiente directa e indirectamente. En la sociedad y la naturaleza los procesos interactúan recíprocamente porque la realidad es un sistema integrado. V. gr: El océano se relaciona con los ríos, los ríos con los bosques, los bosques con los animales y los animales con los seres  humanos. Ergo, el océano se relaciona con los ríos y con los seres humanos.  
  • Ley de la contradicción: También llamada ley de lucha y unidad de los contrarios o ley de interpenetración de los opuestos. Todo es y no es. Toda cosa es ella misma y su contrario. En la unidad de las cosas hay principios contrapuestos que impulsan su transformación. Ejemplos: hombre y mujer, macho y hembra (resto del reino animal), agua y fuego, +10 y 10, protón y electrón, norte y sur. De esta se deriva que toda cosa tiende a transformarse en su contrario. Ejemplos: Día y noche, invierno y verano, vida y muerte, juventud y vejez, grande y pequeño, salud y enfermedad, sólido y líquido, guerra y paz, bondad y maldad, alegría y tristeza, placer y dolor.   
  • Ley de transición de la cantidad a la calidad: También llamada ley del progreso por saltos. Una alteración cuantitativa de las cosas tiende a provocar un cambio cualitativo que produce cosas esencialmente diferentes. Ejemplo: el agua al ser sometida a una temperatura > 0º y < 100º reporta solamente cambios cuantitativos; sin embargo cuando la temperatura es < 0º o > 100º el agua reporta cambios cualitativos, pasa de líquido a sólido o de líquido a gaseoso, respectivamente. Esta ley es una reacción a la máxima atribuida a Leibniz que dice natura non facit saltus,  traducida como la naturaleza no da saltos.

Lo que es y lo que no es lógica dialéctica

La contradicción dialéctica hace referencia al cambio y al movimiento desde lo fundamental de los objetos. No es contradicción formal (decir de modo antojadizo “no” frente a un “sí”) ni contradicción mecanicista (2 tipos liándose a los golpes). Es lógica aplicable a la vida diaria. Sea en la familia, el trabajo, los negocios o la política, siempre habrá posiciones encontradas cuando los sentires y pensares de uno choquen con los de otro. La síntesis dependerá de la voluntad de conciliación o de confrontación de los individuos. Ejemplos: En la familia pueden darse conflictos entre los hijos por el favor del padre y la madre. En el trabajo se puede trabar una lucha entre 2 ejecutivos por ganar un puesto. En los negocios las empresas luchan por posicionarse en el mercado y a menudo por extinguir a la competencia. En la política los partidos políticos pugnan por la conquista y conservación del poder político.

En todos los ejemplos del párrafo anterior se presenta un casual (o necesario), objetivo e inherente conflicto de intereses. En el plano moral, uno mismo se declara una guerra interior todos los días por actuar o no actuar de determinada forma; guerra en la que nuestros impulsos e instintos entran en conflicto con nuestra escala de valores. La contradicción puede presentarse violenta como la interacción entre león y venado sobreviviendo en el medio ambiente silvestre de la naturaleza o armónica como la interacción entre perro y gato conviviendo en el ambiente doméstico del hogar.

La dialéctica como lógica vigente del pensamiento no es una doctrina que celebre, magnifique o justifique moralmente las discordias, las disputas o los conflictos humanos. La dialéctica no es moralidad y sí es logicidad. No debe ni tiene porqué entenderse como un enfoque que malintencionadamente haga apología de la guerra. Tampoco es una doctrina ortodoxa propiedad intelectual del marxismo ni una “arma ideológica o gnoseológica” a disposición de una clase social o un partido político. La dialéctica no es una bola de cristal o cualquier otra fanfarronada que sea contracientífica. Ella guarda correspondencia con los avances de la Ciencia.

La dialéctica es un sistema lógico al servicio del entendimiento humano que nos revela los fenómenos del pensamiento, la sociedad y la naturaleza que se manifiestan casualnecesariamente como duales, ambiguos o contrapuestos. Si se está sabido de esto, se obtendrán mejores resultados en la comprensión de la realidad, el análisis de los fenómenos y la resolución de problemas. 

LÓGICA CONVENCIONAL Y DIALÉCTICA COMO SISTEMAS DE UNA MISMA REALIDAD

La realidad objetiva (lo real del objeto) es lo que acontece independientemente de la mente humana que la observa y procesa racionalmente. La Lógica es el sistema de principios y leyes que la mente humana ha formulado para validar el conocimiento que nos aproxima a esa realidad objetiva. Pero la Lógica por ser conocimiento humano no deja de ser realidad subjetiva (lo real para el sujeto), lo que nos hace preguntarnos ¿cuál es el criterio de valoración objetiva para aceptar o convenir que la Lógica con sus leyes y principios valide el resto del conocimiento humano? En otras palabras, ¿quién les dio el derecho a Aristóteles, Bacon o Hegel a establecer reglas de validación del pensamiento de sus congéneres a través de los tiempos?

Evidentemente la intención de los mencionados no fue erigirse en “dictadores lógicos” de nuestros modos de razonar. Su intención fue darle orden a nuestras cavilaciones para que la realidad subjetiva y la realidad objetiva convergieran. Estas leyes o principios son producto de observaciones, abstracciones y generalizaciones, de pensadores y científicos que consagran su tiempo a un progresivo esfuerzo cognitivo por afinar el pensamiento y el lenguaje a fin de volverlos más exactos a la realidad observable. Por eso se les llama logicistas. Los sistemas lógicos aludidos en este trabajo son resultantes de ese progresivo esfuerzo cognitivo.

El binomio (observación + razón) ha hecho que el ser humano identifique en la realidad observable órdenes, patrones, relaciones, regularidades o tendencias, que han sido formulados como principios lógicos o leyes lógicas. ¿Por qué? Para superar las concepciones míticas y metafísicas (poéticas, religiosas, supersticiosas, fantasiosas, etc.). La consistencia de los sistemas lógicos no radica en que la realidad sea coherente con ellos, sino que ellos sean coherentes con la realidad. La realidad no es algo que pueda calzar fácilmente en un esquema o molde como un pie en un zapato. No obstante, indiscutiblemente, la lógica y el método aumentan las probabilidades de certeza.                

La lógica dialéctica no anula la lógica convencional como creían algunos. Aquella revela la limitación, insuficiencia y relatividad, de esta cuando es necesario analizar los fenómenos que se manifiestan varium et mutabile. Ahí radica su fortaleza: englobar el objeto en su autodinámica,  examinando cada una de sus sucesivas fases. La lógica dialéctica ve con dinámica, amplitud y esencia las cosas ahí donde la lógica convencional las encuadra de modo estático, esquemático y formal. Esta hace énfasis en el acto, la pieza, la parte; aquella hace énfasis en el proceso, el engranaje, el todo. Sin embargo, como vemos, al fin y al cabo, son sistemas lógicos de una misma realidad.

Si un científico se especializa en el estudio de las vacuolas dentro de la célula; la dialéctica sugiere que la estudie como organelo interrelacionado en un microsistema biológico sujeto a mutaciones. Hagamos una analogía con el campo de la informática: Si se desea guardar la realidad como archivo JPG es preciso toma una foto y si se desea guardar la realidad como archivo MP4 es preciso tomar un video. La lógica convencional enfoca la realidad como imágenes separadas: en fotos. La dialéctica enfoca las imágenes en movimiento: un video. La realidad, a fin de cuentas, es como un video. El método es distinto pero en ambos casos es la misma cámara; la cámara en nuestra analogía es la Lógica.

La Lógica no se agota con la lógica dialéctica porque la Lógica misma no es un conocimiento congelado, definitivo e inalterable. De pensar así seríamos anti-dialécticos, nos enfrascaríamos en una contradicción formal llamada autorrefutación. Contra la dialéctica han reaccionado “refritos” de filosofías pasadas y nuevas propuestas (la fenomenología, el empirismo lógico, el  neopositivismo,  el postmodernismo, etc.). Pero al igual que la dialéctica reaccionó contra la lógica convencional sin abrogarla, los sistemas que reaccionaron contra ella tampoco la han abrogado. Ejemplo: el sistema lógico de la filosofía analítica, adversa a la dialéctica, tampoco es absoluta e inmutable y al contenderla se encuentra con ella en lucha y unidad en el seno de la Lógica.  

DIALÉCTICA EN LA NATURALEZA

El principio de identidad dice que un árbol es idéntico a sí mismo. Esto es relativamente cierto en un momento dado. Al aplicar la ley del cambio dialéctico vemos que en el pretérito fue semilla, planta y arbusto. En el futuro este árbol como unidad viviente no será el mismo pasados 100 años. El “mismo” árbol de 10 años comparado cuando tenga 100 no tendrá la misma longitud desde sus raíces profundas hasta su pico. No será igual en edad, ramaje, follaje o en el color de sus hojas. Probablemente, ni la consistencia ni el color de su madera sean iguales. La dialéctica describe lógicamente que el árbol siga siendo el “mismo” (como lo postula el principio de identidad) y también no lo sea por sus afirmaciones y negaciones, es decir, por sus cambios internos y externos, cualitativos y cuantitativos, que experimenta en su ciclo de vida natural.  

La ley del cambio dialéctico pone de manifiesto el alcance del principio de identidad. Si durante el día escribimos en un papel “es de día”, en ese instante será una verdad absoluta y universal (en nuestro hemisferio occidental). El día es el día. En cambio, cuando sea de noche nuestro enunciado habrá dejado de ser una verdad absoluta y universal. ¿Por qué? Por el devenir. El día deviene en la noche en su ciclo de 24 horas. El devenir es lo que acontece en el espacio-tiempo. Se es algo para devenir en algo diferente. El renacuajo deviene en rana. El pollito deviene en gallina. La oruga se metamorfoseará en mariposa. El 2018 acontece para llegar al 2019 y así sucesivamente.

El cambio es la frecuente modificación de la naturaleza de las cosas. El cigoto surge de la interacción de gametos ambivalentes: gameto masculino y gameto femenino. El proceso ontogénico revela que el embrión será feto y el feto será bebé en la que sus órganos manifiestan ciclos de desarrollo de lo simple a lo complejo. En condiciones normales, el nacimiento es la afirmación de las funciones vitales de un nuevo ser “sintético” o “distinto” a sus progenitores. El niño pasa por la adolescencia para volverse joven y luego viejo experimentando cambios psíquicos y físicos. La muerte es la negación de las funciones vitales con el subsecuente proceso de descomposición del cuerpo humano por efecto de microorganismos desintegradores o descomponedores que reducen el organismo de lo complejo a lo simple hasta volverse uno con la Naturaleza.  

El movimiento es la variación de posición o desplazamiento físico de las cosas en el espacio. Ejemplos: los vientos sobre la superficie, las avispas en el panal, Mercurio alrededor del sol, los electrones en derredor del núcleo atómico, el oleaje de los mares, la cría en la bolsa del canguro, etc. El mismo movimiento mecánico es una interminable contradicción pues el objeto está y no está en un sitio; su ubicación en un momento dado inmediatamente es negada por su ubicación en otro. Ejemplo: los patos silvestres en un intervalo de tiempo sobrevuelan por una infinidad de lugares. Cuando se está dormido, aparentemente en reposo, existe movimiento mecánico al desplazarnos inconscientemente a lo largo de la cama y movimiento autodinámico pues el cuerpo mantiene en marcha sus funciones vitales (psiquismo, respiración, digestión, circulación, etc.). 

El movimiento se vuelve más interesante con el movimiento cuántico de los electrones alrededor del átomo visto desde la mecánica cuántica. El principio de incertidumbre de Werner Heisenberg  postula la imposibilidad de determinar con certeza el momento y la ubicación de un electrón en movimiento alrededor del núcleo atómico. 

Si aplicamos con rigurosidad el principio de identidad de la lógica convencional el veneno de una serpiente es idéntico a sí mismo. Si luego aplicamos el principio de no contradicción deduciremos que es inadmisible que sea y no sea veneno a la vez. Entendamos veneno como sustancia mortal para otro ser vivo mordido por un ofidio. Esto es relativamente cierto porque no explica la ambigüedad que del propio veneno se obtiene su antítesis: el antídoto. Es aquí donde tenemos más poder explicativo sobre la realidad contradictoria de la toxina del reptil con la ley de interpenetración de los opuestos, ya que la propia sustancia letal tiene en su composición química el potencial médico para contrarrestarlo.  

Veamos otro ejemplo el cual podamos analizar con la ley de lucha y unidad de los contrarios. El cáncer es el antagonismo irreconciliable entre células benignas y células malignas en el seno del tejido orgánico donde se desarrolla. Con los principios de identidad y no contradicción es imposible explicar cómo de la célula normal se engendra su contrario.  La célula, unidad elemental, vital y funcional de un ser vivo, al reproducirse in promptu registra una anomalía o irregularidad en la replicación de su material genéticoLas células anormales, al multiplicarse descontroladamente, en yuxtaposición con las normales, pueden causar el deterioro y extinción de ese ser vivo.

El destino de quien sufre la terrible enfermedad del carcinoma estará en dependencia de cuáles células se sobrepongan en esa “lucha a muerte”. Ese antagonismo en el proceso de multiplicación celular acontecerá hasta que se resuelva con la muerte de quien la padece; o bien, de sobrevivir, habrá experimentado cambios irreversibles en su organismo corriendo el peligro que en cualquier momento reaparezca la enfermedad como negación a la afirmación de su condición de salud.  

Existe una interpenetración de opuestos a escala microbiológica entre un virus y los anticuerpos del organismo. El equilibrio orgánico de la persona dependerá del conflicto entre las defensas locales de su sistema y el intrusivo microorganismo patológico. Hay casos donde esa lucha de principios antagónicos en el interior del organismo se desenvuelve en aparente armonía, aún cuando las defensas del sistema inmunológico hayan sido vulneradas. La persona podría no presentar síntomas sintiéndose sana estando enferma. Ejemplo: el virus del papiloma humano puede ser asintomático.

La ley de transición de la cantidad a la calidad es aplicable a los huracanes. En la escala SaffirSimpson un huracán al cambiar cuantitativamente de categoría y pasar sucesivamente de 1 a 5, será cualitativamente más violento por la intensidad de sus vientos. El ser humano no corre el mismo peligro con un huracán categoría 1 que con uno categoría 5. De chocar un huracán categoría 5 con un territorio poblado por gentes, la catástrofe general sería directamente proporcional a la intensidad de los vientos ciclónicos. 

La misma ley lógica es aplicable a los terremotos. Los movimientos telúricos se deben al choque de placas tectónicas en las capas del subsuelo que suelen ocasionar transformaciones en el relieve de la superficie terrestre. Entre mayor sea el movimiento terráqueo en la escala de Richter (5, 6, ó 7…) y menor su epicentro con respecto a la superficie (40km, 30km ó 25km), nos referimos, a sus cambios cuantitativos, mayor será la magnitud del sismo ocasionando cambios cualitativos (variación del eje de la Tierra, modificación del relieve, deslizamientos, deslaves, alteración de las capas del subsuelo, etc.).

DIALÉCTICA EN LAS TEORÍAS CIENTÍFICAS

A propósito de los terremotos como choque de placas tectónicas, las modificaciones en la morfología de las masas continentales del planeta Tierra están determinadas por su autodinámica: la teoría de la tectónica de placas es la síntesis de la deriva continental que a su vez dejó en el olvido las teorías “fijistas” sobre la formación de continentes. Las gigantescas extensiones de superficie terrestre se han constituido en el transcurso de las diferentes eras geológicas de la Tierra, las cuales han obedecido a procesos de cambio. La transición de las eras responde a que el fin de un ciclo está determinado por el comienzo de otro.

La transición de eras se debe a los cambios en sus condiciones geológicas, meteorológicas y climatológicas, apareciendo montañas donde antes había llanura, una laguna con agua cristalina donde había un cráter con lava ardiente o un hábitat de animales terrestres donde antes era un hábitat de animales marinos. Eras en las que hubo temperaturas elevadas y temperaturas bajas, sequías y diluvios, terremotos y maremotos, en un largo proceso de millones de años en el que organismos más simples se volvieron organismos más complejos, hasta que las especies surgieron y se diversificaron, extinguiéndose unas (los dinosaurios por citar la especie más emblemática) y apareciendo otras. El homínido, desde su surgimiento, ha caminado del salvajismo a la civilización.

La teoría del campo unificado de Albert Einstein o la teoría del todo de Stephen Hawking es la aplicación lógica de la ley de la interrelación, complementariedad o acción recíproca, al ambicionar con integrar en una sola teoría o ecuación las fuerzas fundamentales que rigen el universo. Esa visión determinista del universo como unidad es, a todas luces, una concepción lógico-dialéctica. La Física Cuántica nos ofrece una teoría científica dual cuando nos dice que la materia a nivel fundamental se comporta a veces como onda y a veces como partícula. Otro tanto podemos decir con la interpretación de Copenhague sobre la paradoja del gato de Erwin Schrödinger, ya que es una conclusión al mejor estilo de la ley de la contradicción al especular que el gato está y no está muerto dentro de la caja.

La teoría de la evolución de las especies de Charles Darwin plantea que las especies evolucionan mediante selección natural, es decir, reportan cambios necesarios e irreversibles, desde su esencia hasta su forma, por las condiciones en las que se ven forzadas a sobrevivir. En la pugna entre las especies, sobrevive el más apto y el que mejor se adapte a su medio ambiente cambiante. Esta teoría constituye una de las más altas expresiones de la aplicación de la lógica dialéctica en el campo de la Biología. La irrupción de esta teoría fue completamente revolucionaria y existe en torno a ella un respetable consenso en la comunidad científica. Generaciones enteras hemos crecido estudiando los libros de texto de ciencias naturales y biología que contemplan la evolución de las especies. ¡Cuántos documentales, institutos de investigación y revistas científicas centran su atención en esta fascinante teoría biológica!

No obstante la teoría de la evolución de las especies por selección natural está lejos de ser una teoría pétrea e inmodificable. Tiene gente trabajando a tiempo completo para enriquecerla y validarla con nuevas líneas de investigación así como gente trabajando a tiempo completo para detectar posibles fallas e inconsistencias. Los darwinistas del ayer se enfrentaron a creacionistas, aristotélicos y transformistas. El neodarwinismo de hoy está enfrentado abiertamente contra creacionistas, el diseño inteligente y otros enfoques del acontecer investigativo de las ciencias biológicas.

DIALÉCTICA EN LAS LEYES NATURALES

El lector atento, juicioso y ocurrente se preguntará ¿cuál sería la negación dialéctica de una ley natural que aparentemente se presenta como inalterable y definitiva para poder ser explicativa, descriptiva y predictiva de un fenómeno natural? Ciertamente es una buena pregunta y es extensiva para todos aquellos descubrimientos científicos formulados como leyes naturales. Veamos el caso de la famosísima ley de gravitación universal ¿Por qué habría de ser negada dialécticamente si explica a la perfección el fenómeno con una hermosa ecuación? A saber: 

F = G (m1*m2/ r2)

El teorema dice que la fuerza ejercida entre dos cuerpos de masas separados a una distancia es proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia, donde:

  • F: Fuerza de atracción de los cuerpos
  • m1: Masa del cuerpo 1
  • m2: Masa del cuerpo 2
  • G: Constante de gravitación universal
  • r: Distancia

Estamos en presencia de una de las más altas expresiones de la aplicación de la lógica convencional en el campo de la Física. La llamada ley de gravitación universal es ley en tanto y en cuanto la teoría de Isaac Newton sobre la fuerza de atracción de los cuerpos predice y explica el fenómeno al haber sido contrastada, experimentada y comprobada. De eso se trata la generalización panlogista de Hegel al decir todo lo real es racional y todo lo racional es real. Nos aproximamos a la verdad con el progreso de la razón humana universal.

La verdad objetiva como idealidad es la razón percibiendo y explicando la realidad objetiva. Sir Isaac a todas luces lo logró. Pero lo logró sobre la base de un conocimiento que recibió del desenvolvimiento histórico de ideas científicas y no científicas que estuvieron en contienda para dar respuesta a los hechos naturales sobre los que no había respuesta satisfactoria o sintética. Antes de Newton hubo un Aristarco, una Hypathia, un Ptolomeo, un Copérnico, un Ticho Brahe, un Kepler, un Galileo –por mencionar los más célebres– que al afirmar sus teorías astrofísicas negaron otras suscitando a continuación su negación de la negación.

Hubo un proceso de maduración del conocimiento científico a lo largo del tiempo para que el profesor de Cambridge dedujera e indujera la fuerza como relación inversa del cuadrado de la distancia. Newton mismo reconoció y agradeció a colegas y autores de la época por su intercambio de ideas mediante cartas que lo ayudaron a pulir sus teorías expuestas en su obra monumental Principios Matemáticos de Filosofía Natural. Al propio tiempo, la afirmación de sus ideas le hicieron entrar en aguda polémica con el también genio Robert Hooke, quien acusó a Newton de plagio y le reclamó la paternidad de la teoría gravitatoria.

La ley de gravitación universal es sin duda una gran síntesis. Pero ella misma no ha sido definitiva. Posterior a Newton se le hicieron sus ajustes o perfeccionamientos en la fase de experimentación, medición y comprobación, con el experimento de Cavendish y el cálculo de la constante de gravitación universal (G).  Además la relatividad general  de Albert Einstein planteó limitaciones a la gravitación universal y concibió como campo gravitatorio lo que Newton concibió como fuerza gravitatoria para explicar la curvatura de la luz cuando el haz luminoso pasa cerca de un cuerpo de masa gigante.

Sin embargo, la ley gravitatoria mantiene categóricamente su validez. Dicha ley se invalidaría totalmente  si y sólo sí el universo observable –hipotéticamente hablando– comenzase a comportarse diferente y la ecuación ya no lograse predecir, explicar o describir la atracción de los cuerpos. De modo análogo, la ley del cambio dialéctico dejaría de tener validez si –hipotéticamente hablando– las cosas se tornasen imperecederas, eternas y definitivas, inmunes al devenir y absolutas en el espacio-tiempo. O bien, si llegásemos a conocer un universo paralelo u otra dimensión (la hipótesis de los multiversos) donde gobiernen otras leyes que rijan la naturaleza de las cosas más allá de nuestra comprensión actual. En otras palabras, sólo una improbable y misteriosa transfiguración de la materia cósmica que hiciera variar el comportamiento de sus fenómenos y concatenaciones nos obligaría a buscar una nueva ley natural que sustituyese la gravitación universal o una nueva ley lógica que suplantase la del cambio dialéctico. En cualquiera de los casos, poner en práctica el método dialéctico con orientación materialista es entender que las ideas en la mente humana tienen que cambiar por los cambios operados en la materia.

Asumiendo que el Big Bang sea la teoría científica que explique con más y mejores  evidencias el origen de todo cuanto existe, tras la gran explosión y liberación de energía, el universo ha estado en constante expansión (autodinámica) en un proceso cosmológico de configuración físicoquímica hasta llegar a ser como lo conocemos actualmente: nuestra galaxia, nuestro sistema solar local, nuestro planeta Tierra y nuestra vida terrestre. Dicho esto me planteo la siguiente interrogante: ¿Será que para todos y cada uno de los casos, en cualquier momento, lugar y condición, la atracción entre los cuerpos se ha comportado “invariablemente” en todo el proceso de formación del universo estimado entre 10 y 20 mil millones de años aproximadamente tal y como lo explica la ley de gravitación de Newton?      

CONCLUSIONES Y PALABRAS FINALES

La contradicción dialéctica no es contradicción formal al decir obstinadamente que no es una bicicleta cuando en verdad  lo es, ni decir antojadizamente “no” frente a un “sí”. En el reino de lo estacionario, momentáneo y formal, la lógica convencional tiene plena validez. Tampoco es la contradicción mecanicista entre dos personas que se lían a los puños o la colisión entre dos vehículos en un accidente de tránsito.  La contradicción dialéctica alude al balance de fuerzas, de afirmación y negación, de progresión y regresión, que explica el cambio y el movimiento en la naturaleza de las cosas.  Esa “fuerza” que explica que Linda sea un bebé pero contrabalanceada por otra que la convertirá en niña.  Se ha asumido que la síntesis es algo superior o ascendente sin embargo, el resultado o síntesis puede ser eventualmente algo diferente o distinto.

La «contradicción» es un concepto filosófico –casi obsesivo para nosotros los dialécticos–  que hace referencia a la situación dual, ambigua y contrapuesta  que se presenta en la materia y la conciencia: reposo y movimiento, acción y reacción, velocidad inicial y velocidad final, materia y antimateria, pene y vagina, espermatozoide y óvulo, heterosexualidad y homosexualidad, machismo y feminismo, riqueza y pobreza, amor y odio, generosidad y egoísmo. En la lógica formal le encontramos sentido cuando contraponemos +9 y –9 ya que su síntesis  es el 0 como valor neutral (equilibrio). Hasta el mismo Aristóteles, padre de la lógica deductiva, se mostró dual y ambiguo pues fue por un lado idealista y por otro materialista; por un lado realista y por otro metafísico. Fue platónico para luego negarse como tal y afirmarse como pensador original.

La conclusión de mi ensayo es que los dos sistemas lógicos clásicos son consistentes, coexistentes y no son mutuamente excluyentes dentro del campo de la Lógica. Son sistemas lógicos incluyentes y recíprocos de una misma realidad. Cada uno existe sólo porque existe el otro. En consecuencia, la lógica dialéctica y el método dialéctico son aplicables a las disciplinas especiales, incluyendo las Ciencias Naturales. Debo agregar que la dialéctica será útil y acertada, cuando se analicen los objetos en su desarrollo; de lo contrario, será vista como oscura, inadecuada e impráctica, como oscuro, inadecuado e impráctico resulta aplicar métodos cuantitativos para describir y analizar la historia de las cosas, el amor entre las personas o la creatividad de los artistas.

Con la dialéctica los científicos especializados en sus ramos tienen a su disposición una maravillosa lógica dinámica que concibe racionalmente los fenómenos observables del macrocosmos y microcosmos en su aspecto mudable e interrelacionado con el todo…,  

…, un universo que se expande; galaxias que se alejan unas de otras; cuerpos celestes que se atraen, se alejan o colisionan; estrellas que nacen y mueren; masas continentales en movimiento; volcanes activos que se extinguen; especies que evolucionan, se adaptan y sobreviven; seres vivos que nacen, crecen, se reproducen, envejecen y mueren; virus y anticuerpos en conflicto; células malignas que nacen del seno de las benignas; catástrofes naturales con cambios cuantitativos y cualitativos; electrones que se mueven desaforadamente alrededor del núcleo atómico; energía que se transforma… Todo corre, fluye…  Todo está sujeto a cambio y movimiento…  Todo es y no es…

Vivimos una realidad en cuya armonía subyace la contradicción…, o en cuya contradicción estriba su armonía. ¡Feliz quien conoce las contradicción de las cosas!     


Marco Aurelio Peña Morales

Coordinador Departamento de Estudios Filosóficos 

Centro de Pensamiento Polimates

marcoaurelio@polimates.org

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