Predicadores de la vida le conducen a la muerte por calcinación

El 23 de febrero de 2017, se encontraba una pequeña congregación en la ciudad de Rosita, Nicaragua – lista para comenzar un ritual de purificación hacia una mujer de 25 años, quien presuntamente estaba poseída por demonios, por lo que precisaba de una liberación a manos del pastor y otros miembros de la congregación evangélica. Según los medios de comunicación, el pastor había recibido una revelación de hacer una hoguera en la cual la mujer “endemoniada” debería ser lanzada atada de pies y manos para que la purificación tomase lugar. Con quemaduras en el 80% de su cuerpo fue trasladada a un hospital capitalino, donde los médicos informaron a su cónyuge que ella no tenía posibilidades de sobrevivencia ya que su hígado y riñones habían sido cocidos por la alta temperatura a la que su cuerpo fue expuesto.

Luego de caer en coma por 5 días, se reportó su fallecimiento. Noticia trágica para sus familiares y enardecedora para aquellos que abogamos por los derechos humanos. Líderes eclesiásticos se han pronunciado en tono de reproche con respecto a este acto de in-humanismo y desquicio, especialmente en el punto de la historia donde la ciencia y la razón son tenidas en alta estima por muchos, o así se presume.

Con esta trágica nota de prensa pregunto; ¿Por qué una persona o grupo de personas ejecutarían acciones como esa? ¿será que el fanatismo es la razón por la que fueron impulsados a cometer ese delito? ¿por qué las personas creen fanáticamente en algo?

Se dice que el conocimiento es aquella creencia capaz de ser justificada ante los demás. Algo así como las evidencias y testimonios que se presentan en la sala de un tribunal a la hora de evaluar la inocencia o culpabilidad de un sospechoso. También, tenemos conclusiones meramente lógicas que han sido desarrollada por la vía del análisis y la reflexión sobre ciertos conceptos aceptados como verdaderos universalmente, algo así como la demostración del teorema de Pitágoras con respecto a la medida de la hipotenusa.

Por otro lado, tenemos una serie de conceptos profundamente arraigados en las creencias de las civilizaciones a través de la historia de la humanidad, como la religión, la astrología, la hechicería, alquimia y otras creencias que ahora resultan injustificables ante las mentes analíticas y sensibles a nuestra realidad. Consecuentemente con este tipo de creencia se asocia generalmente a las personas que carecen de pensamiento crítico o que se dejan llevar por la facilidad de creer en algo, irrespectivamente de su nivel de justificación para con otras personas.

¿Será que la curiosidad es una virtud innata de aquellos que gozan de prestigio intelectual o es una competencia inculcada por el medio en que uno se desarrolla? Confieso no saber la respuesta, ya que veo la genialidad de un Einstein y el brillo de un autodidacta como da Vinci. No obstante, de una cosa estoy claro; Existen conceptos que no podemos justificar ante otros y no por ello somos irracionales necesariamente. Más existen creencias que gozan de estatus científico y terminan en el repertorio de creencias obsoletas. Peor aún, los titulares de los periódicos están repletos de actos deplorables como el mencionado al inicio que son causados generalmente por la devoción u obsesión hacia una creencia que puede tornarse dañina cuando el fanatismo predomina.

Desde el envenenamiento por cianuro en más de novecientas personas seguidoras de un líder religioso en guyana que había convencido a sus seguidores de una profecía apocalíptica hasta los genocidios promovidos por filosofía narcisista como la de Stalin o Hitler.

Notablemente, la historia no deja de repetirse ya que sus elementos humanos no están dispuestos a aprender de los errores del pasado. Los cursos de lógica y la educación pública no son la solución absoluta para que este comportamiento se detenga, es necesario que la sociedad sea impactada por un paradigma de búsqueda, examinación y curiosidad indiscriminada que ha de ser promovida por aquellos que gozan de un estado de influencia. Lo mejor de todo, es que usted mi estimado lector goza de un potencial de influencia para con las personas que diario interactúa, de manera que no necesita llegar a la fama para ayudar a desarrollar una mente abierta al cambio y a nuevas ideas con tal de ser más coherentes con la realidad en que vivimos. Es precisamente ese el objetivo de una plataforma como Polímates y esperamos que ese proceso se fortalezca a medida que las personas son alertadas de las consecuencias tan reprobables como la reportada acá.


Guillermo Cuadra

guillermo@polimates.org

Guillermo Cuadra
Guillermo Cuadra
Desde que nos damos cuenta de que somos seres concientes, pensantes y reflexivos, tenemos la obligación de indagar sobre el por qué y para qué existimos. Si es que tiene sentido la última pregunta.

2 Comments

  1. Marco Aurelio dice:

    Muy buena reflexión; propia del título que se deriva. Mis felicitaciones al egregio autor.

  2. Guillermo Cuadra dice:

    Muchas gracias estimado Marco Aurelio, esperamos que esta sea una lección aprendida por muchos en peligro de caer en cualquier tipo de fanatismo.

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